Líquido opaco, de color blanco lechoso, extraído de la pulpa rallada de cocos maduros.[1] La opacidad y el rico sabor de la leche de coco se deben a su alto contenido en aceite, la mayor parte del cual es grasa saturada. La leche de coco es un ingrediente alimentario tradicional utilizado en el sudeste asiático, Oceanía, el sur de Asia y el este de África.